
Febrero empezó con algo que, para muchos, suena repetido.
Congestión en China.
Shanghai, Ningbo, Shenzhen y Nansha reportando altos niveles de ocupación en patios. Mayor presión en transporte interno. Ventanas más ajustadas. Tiempos de espera por sobre lo habitual.
Si llevas años importando, no sorprende.
Si gestionas inventario con márgenes estrechos, esto te interesa…

La congestión no es un titular. Es una variable que impacta decisiones.
La pregunta no es si existe presión operativa. La pregunta es otra:
¿Cómo impacta esto en tus tiempos, tus costos y tu flujo financiero?

No es estacionalidad. Es estructura.
Es fácil atribuirlo al Año Nuevo Chino.
Pero reducirlo a temporada alta es simplificar demasiado.
Lo que ocurre en esta época responde a una combinación de factores que se repiten cada año, pero nunca de la misma forma.
Producción concentrada: Las fábricas aceleran antes del cierre y los patios se saturan.
Transporte interno tensionado: Más carga, menos disponibilidad real.
Escasez puntual de contenedores: La rotación global no siempre acompaña el volumen exportador.
Ajustes navieros: Cambios de ventana, cancelaciones y riesgo de rollover.
Impacto global: Un retraso en origen altera la rotación de buques semanas después en destino.
La congestión no es un evento aislado.
Es oferta limitada, demanda concentrada y capacidad portuaria al límite al mismo tiempo.

La diferencia no está en el puerto. Está en la planificación.
Un importador reactivo absorbe el impacto.
Un importador estratégico lo gestiona antes.
¿Cómo?
✔️ Trabajando con buffers reales
No con tiempos ideales. Con márgenes diseñados para escenarios de presión.
✔️ Confirmando espacio con anticipación
El booking tardío no es ahorro. Es exposición.
✔️ Monitoreando gate in y cut off reales
La ventana teórica no siempre coincide con la operativa.
✔️ Proyectando impacto financiero
Demoras implican:
- Costos locales adicionales
- Retraso en facturación
- Mayor capital inmovilizado
La logística no termina en el puerto. Continúa en el flujo de caja.
Evaluando alternativas logísticas | Puertos secundarios. | Ajustes de itinerario.| Consolidaciones anticipadas. Opciones multimodales.
Anticipar no elimina el riesgo.
Lo vuelve gestionable.
En escenarios de presión logística, no gana quien tiene más experiencia.
Gana quien tiene mejor información procesada.

En RFC Logistics observamos la congestión; la analizamos con agentes y navieras, revisamos ocupación real de patios, disponibilidad efectiva de transporte interno y posibles ajustes de itinerario antes de que impacten la operación.
Porque cuando la capacidad se tensiona, la diferencia no está en reaccionar rápido.
Está en haber leído el escenario antes. Y en comercio exterior, leer bien el escenario es margen.
Si quieres revisar cómo esta congestión puede impactar tu próxima carga, conversemos. Escríbenos y lo vemos antes de que se vuelva un problema.





